
Cuantas veces hemos oído a personas decir que cuando alguien surge o logra éxitos es por suerte o destino, pero la cuestión es del Dios que tenemos.
Pero si es un hecho y una realidad que algunas personas logran sus éxitos y otros no, y aquí debemos guardar esto en nuestro corazón, cada vez que veamos a alguien surgir debemos preguntarnos como lo logró no envidiarlo por lo que le sucedió.
Debemos aprender a disfrutar de la bendición de otros, pero debemos hacerlo con sinceridad.
El éxito no es una casualidad, es un logro es una conquista.
Ahora veamos tres principios para que tengamos éxito en lo que hacemos
1- Tener una mente renovada
Romanos 12:2
El conformismo nos anula, y el conformismo no es un espíritu es una actitud que está en la mente.
Cuando Pablo dice que no debemos conformarnos a este siglo nos habla a no conformarnos a este tiempo, sino que debemos sacudirnos el conformismo para comprobar la voluntad de Dios agradable y perfecta.
Todas esas imposibilidades que creemos tener somos nosotros mismos los que las ponemos, Dios nunca ha dicho que nosotros no podemos lograr algo.
Las imposibilidades nos las imponemos nosotros mismos.
Tenemos paradigmas, y debemos recordar que los paradigmas son estructuras mentales que nos paralizan.
No es un demonio es un pensamiento que yo acepté, es una estructura que nos paraliza.
Si renovamos nuestra mente Dios va a transformar nuestra vida, porque hay gente que cumple todo pero no ve resultados, no ve lo que anhela en su corazón y eso es porque en la mente ya se autolimitaron.
Proverbios 23:7
Es con la mente que se piensa, pero el hombre espiritual debe usar el corazón, porque la mente es racional todo lo razona, pero el corazón puede creer.
Debemos dejar de analizar todo, a Dios no le interesa que entendamos le interesa que le creamos.
Nuestra mente es lógica, pero el hombre y la mujer de Dios no piensan con la mente, piensa con el corazón, por eso nos llaman creyentes no creyenceros.
Hemos creído que el cielo y la tierra pasaran pero la palabra de Dios permanece para siempre.
Romanos 12:2
Transformaos y renovaos
Esto nos habla de una decisión propia, somos nosotros los que debemos renovar nuestra forma de pensar, hoy tenemos que hoy vamos a tomar la decisión de creer en lo que podemos hacer en Jesús.
No es Dios quien va a renovar nuestra mente, somos nosotros.
Y esto es para ser renovados y comprobar la voluntad de Dios.
Debemos conocer la naturaleza de nuestro Dios (v2)
Por eso la Biblia dice que la bendición de Dios enriquece y no añade tristeza con ella.
Dios no nos va a mandar algo que nos cargue o nos frustre.
El deseo de Dios para nosotros siempre es lo bueno.
Dios anhela lo mejor para nosotros, lo que es agradable y perfecto.
2- Dejarnos trabajar por Dios
Filipenses 1:6
Debemos entender que Dios está trabajando en nosotros. Muchas veces Dios va a usar a otros, o a circunstancias o situaciones, pero lo que debemos entender es que a los que aman a Dios todo les ayuda a bien.
No hay nada que suceda en nuestra vida que Dios no esté controlando.
Dios nos ve con ojos de escultor. Un escultor siempre ve más allá de una simple roca, el escultor tiene ojos para ver como otros no ven.
Cuando Dios nos ve como una roca ya vio el final porque Él está trabajando en nosotros, si Dios comienza algo lo termina.
Dios conoce el potencial que hay en nosotros
Dios maximiza las habilidades que hay en nosotros a través de su Espíritu Santo.
Dios no desforma, Dios forma.
Tenemos que aprender a ver lo que Dios está viendo en nosotros, y entender que debemos aprender a mirar el final, en Dios todo final es un final feliz, porque ese es el deseo de Dios.
Por eso el pesimista ve un problema en cada necesidad, pero el optimista ve una respuesta una solución una oportunidad en cada necesidad.
En Dios todo es posible.
Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, y también lo va a cumplir.
Propósito: es lo que Dios se ha determinado hacer con una persona.
Así que lo que estamos pasando ahora es temporal, es un proceso para llevarnos a la cima de la gloria, porque el propósito de Dios es ese.
3- Necesitamos disciplina
Esa palabra a nadie le gusta, pero necesitamos disciplina para afirmar lo establecido.
Job 22:28
Queremos ver nuestros caminos afirmados, pero no queremos tener disciplina, y es que eso es lo que nos ayudará a llegar afirmar las cosas.
No se trata de recursos, no se trata de oportunidades, Dios las da, pero eso no provoca el éxito.
No son medios ni influencias, el éxito o el fracaso llegan como una acción de nuestra perseverancia.
Ningún plan o propósito van a llegar a algún lado si no tenemos disciplina.
Cuantas veces comenzamos a leer un libro y no lo terminamos o pagamos un mes de gimnasio y no vamos más que un día, y eso en que se complementa con lo espiritual en la disciplina.
Hay personas que tratan de hacer mucho, pero no hacen nada.
La disciplina forma carácter, y un carácter sin disciplina no llega a ningún lado.
Porqué gente explota en los discipulados, porque no pueden disciplinarse a llegar a una reunión a tiempo.
La gente cree que el discipulado es para que profundicemos más de la Biblia, y si eso es parte, pero el sentido del discipulado es formar disciplina en la gente.
Una persona que no determina las cosas jamás va a tener éxito. Si queremos éxito debemos ser disciplinadas.
Proverbios 13:4
El problema del perezoso es que desea las cosas y como nunca las va a tener por perezoso comienza a envidiar y criticar.
Queremos muchas cosas pero no luchamos por nada de lo que queremos.
Queremos llegar a tener algo, pero no ahorramos.
El problema es que el alma del perezoso termina amargada porque no alcanza nada.
La disciplina es lo requerido para llegar a nuestro destino, sin disciplina ningún plan por bueno que sea va a llegar a ningún lado.
Tomas Edison decía, yo tomo la idea de otro y la termino porque los otros no las terminaron.
Tal ves nos falta poco para lograr ese éxito y lograrlo, pero la falta de disciplina nos aficcia, y es que los resultados llegaran al final, son el resultado de nuestro trabajo.
La gente sin disciplina tiene un museo de cosas sin terminar.
La disciplina nos obliga a la excelencia, y con esto no estamos hablando de perfeccionismo, hablamos de excelencia.
Proverbios 22:29
Solo el hombre solicito.
Aunque algo no nos guste debemos ser solícitos en lo que hacemos y ponerle ganas a lo que estamos haciendo.
Nos guste o no, lo hacemos de la mejor manera para el Señor.
Por uno o dos o tres errores no vamos a dejar de lograr lo que queremos, es preferible tener errores que ninguno por no intentarlo.
Tal ves nuestros esfuerzo no logre los mejores resultados, pero tiene que ser el mejo que hagamos.
Dios no espera que seamos perfectos, pero si desea que seamos excelentes, que hagamos las cosas con amor.
La disciplina nos convierte en emprendedores.
La persona disciplinada va a tener una sana insatisfacción versus un mal sano conformismo, siempre va a querer más y más.
Josué 1:8
Es lamentable que hayan cristianos que solo estén esperando la venida del Señor, solo están vegetando.
No tienen retos ni deseos, ni sueños, viven en un estancamiento total.
Una persona con disciplina se va a convertir en una persona emprendedora.
Debemos esforzarnos en buscar la excelencia en todo lo que hacemos.
La disciplina no tiene que ser descubierta o ministrada es creada por uno mismo.
Tenemos que tomar la decisión de hacerlo nosotros mismos.
Pero si es un hecho y una realidad que algunas personas logran sus éxitos y otros no, y aquí debemos guardar esto en nuestro corazón, cada vez que veamos a alguien surgir debemos preguntarnos como lo logró no envidiarlo por lo que le sucedió.
Debemos aprender a disfrutar de la bendición de otros, pero debemos hacerlo con sinceridad.
El éxito no es una casualidad, es un logro es una conquista.
Ahora veamos tres principios para que tengamos éxito en lo que hacemos
1- Tener una mente renovada
Romanos 12:2
El conformismo nos anula, y el conformismo no es un espíritu es una actitud que está en la mente.
Cuando Pablo dice que no debemos conformarnos a este siglo nos habla a no conformarnos a este tiempo, sino que debemos sacudirnos el conformismo para comprobar la voluntad de Dios agradable y perfecta.
Todas esas imposibilidades que creemos tener somos nosotros mismos los que las ponemos, Dios nunca ha dicho que nosotros no podemos lograr algo.
Las imposibilidades nos las imponemos nosotros mismos.
Tenemos paradigmas, y debemos recordar que los paradigmas son estructuras mentales que nos paralizan.
No es un demonio es un pensamiento que yo acepté, es una estructura que nos paraliza.
Si renovamos nuestra mente Dios va a transformar nuestra vida, porque hay gente que cumple todo pero no ve resultados, no ve lo que anhela en su corazón y eso es porque en la mente ya se autolimitaron.
Proverbios 23:7
Es con la mente que se piensa, pero el hombre espiritual debe usar el corazón, porque la mente es racional todo lo razona, pero el corazón puede creer.
Debemos dejar de analizar todo, a Dios no le interesa que entendamos le interesa que le creamos.
Nuestra mente es lógica, pero el hombre y la mujer de Dios no piensan con la mente, piensa con el corazón, por eso nos llaman creyentes no creyenceros.
Hemos creído que el cielo y la tierra pasaran pero la palabra de Dios permanece para siempre.
Romanos 12:2
Transformaos y renovaos
Esto nos habla de una decisión propia, somos nosotros los que debemos renovar nuestra forma de pensar, hoy tenemos que hoy vamos a tomar la decisión de creer en lo que podemos hacer en Jesús.
No es Dios quien va a renovar nuestra mente, somos nosotros.
Y esto es para ser renovados y comprobar la voluntad de Dios.
Debemos conocer la naturaleza de nuestro Dios (v2)
Por eso la Biblia dice que la bendición de Dios enriquece y no añade tristeza con ella.
Dios no nos va a mandar algo que nos cargue o nos frustre.
El deseo de Dios para nosotros siempre es lo bueno.
Dios anhela lo mejor para nosotros, lo que es agradable y perfecto.
2- Dejarnos trabajar por Dios
Filipenses 1:6
Debemos entender que Dios está trabajando en nosotros. Muchas veces Dios va a usar a otros, o a circunstancias o situaciones, pero lo que debemos entender es que a los que aman a Dios todo les ayuda a bien.
No hay nada que suceda en nuestra vida que Dios no esté controlando.
Dios nos ve con ojos de escultor. Un escultor siempre ve más allá de una simple roca, el escultor tiene ojos para ver como otros no ven.
Cuando Dios nos ve como una roca ya vio el final porque Él está trabajando en nosotros, si Dios comienza algo lo termina.
Dios conoce el potencial que hay en nosotros
Dios maximiza las habilidades que hay en nosotros a través de su Espíritu Santo.
Dios no desforma, Dios forma.
Tenemos que aprender a ver lo que Dios está viendo en nosotros, y entender que debemos aprender a mirar el final, en Dios todo final es un final feliz, porque ese es el deseo de Dios.
Por eso el pesimista ve un problema en cada necesidad, pero el optimista ve una respuesta una solución una oportunidad en cada necesidad.
En Dios todo es posible.
Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, y también lo va a cumplir.
Propósito: es lo que Dios se ha determinado hacer con una persona.
Así que lo que estamos pasando ahora es temporal, es un proceso para llevarnos a la cima de la gloria, porque el propósito de Dios es ese.
3- Necesitamos disciplina
Esa palabra a nadie le gusta, pero necesitamos disciplina para afirmar lo establecido.
Job 22:28
Queremos ver nuestros caminos afirmados, pero no queremos tener disciplina, y es que eso es lo que nos ayudará a llegar afirmar las cosas.
No se trata de recursos, no se trata de oportunidades, Dios las da, pero eso no provoca el éxito.
No son medios ni influencias, el éxito o el fracaso llegan como una acción de nuestra perseverancia.
Ningún plan o propósito van a llegar a algún lado si no tenemos disciplina.
Cuantas veces comenzamos a leer un libro y no lo terminamos o pagamos un mes de gimnasio y no vamos más que un día, y eso en que se complementa con lo espiritual en la disciplina.
Hay personas que tratan de hacer mucho, pero no hacen nada.
La disciplina forma carácter, y un carácter sin disciplina no llega a ningún lado.
Porqué gente explota en los discipulados, porque no pueden disciplinarse a llegar a una reunión a tiempo.
La gente cree que el discipulado es para que profundicemos más de la Biblia, y si eso es parte, pero el sentido del discipulado es formar disciplina en la gente.
Una persona que no determina las cosas jamás va a tener éxito. Si queremos éxito debemos ser disciplinadas.
Proverbios 13:4
El problema del perezoso es que desea las cosas y como nunca las va a tener por perezoso comienza a envidiar y criticar.
Queremos muchas cosas pero no luchamos por nada de lo que queremos.
Queremos llegar a tener algo, pero no ahorramos.
El problema es que el alma del perezoso termina amargada porque no alcanza nada.
La disciplina es lo requerido para llegar a nuestro destino, sin disciplina ningún plan por bueno que sea va a llegar a ningún lado.
Tomas Edison decía, yo tomo la idea de otro y la termino porque los otros no las terminaron.
Tal ves nos falta poco para lograr ese éxito y lograrlo, pero la falta de disciplina nos aficcia, y es que los resultados llegaran al final, son el resultado de nuestro trabajo.
La gente sin disciplina tiene un museo de cosas sin terminar.
La disciplina nos obliga a la excelencia, y con esto no estamos hablando de perfeccionismo, hablamos de excelencia.
Proverbios 22:29
Solo el hombre solicito.
Aunque algo no nos guste debemos ser solícitos en lo que hacemos y ponerle ganas a lo que estamos haciendo.
Nos guste o no, lo hacemos de la mejor manera para el Señor.
Por uno o dos o tres errores no vamos a dejar de lograr lo que queremos, es preferible tener errores que ninguno por no intentarlo.
Tal ves nuestros esfuerzo no logre los mejores resultados, pero tiene que ser el mejo que hagamos.
Dios no espera que seamos perfectos, pero si desea que seamos excelentes, que hagamos las cosas con amor.
La disciplina nos convierte en emprendedores.
La persona disciplinada va a tener una sana insatisfacción versus un mal sano conformismo, siempre va a querer más y más.
Josué 1:8
Es lamentable que hayan cristianos que solo estén esperando la venida del Señor, solo están vegetando.
No tienen retos ni deseos, ni sueños, viven en un estancamiento total.
Una persona con disciplina se va a convertir en una persona emprendedora.
Debemos esforzarnos en buscar la excelencia en todo lo que hacemos.
La disciplina no tiene que ser descubierta o ministrada es creada por uno mismo.
Tenemos que tomar la decisión de hacerlo nosotros mismos.
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