
¿Cómo los hombres abren los Cielos?
Cielos abiertos: es una atmósfera completamente abierta sobre su vida y su esfera de influencia. Hay muchas maneras de abrir los Cielos. Una manera clave es la obediencia.
Deuteronomio 28.1, 2 nos dice qué debemos hacer para abrir los Cielos:
Deuteronomio 28.1, 2 “1Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.”
Los Cielos se abren porque usted está aislado.
Después de haberse bautizado Jesús, los Cielos se abrieron.
Lucas 3.21 “21Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió.”
Cuando yo oro, los cielos se abren.
Los diezmos abren los Cielos.
Malaquías 3.10 “10Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
Cuando toda la iglesia trae todos sus diezmos, recibimos bendición.
La alabanza abre los Cielos. Cuando Pablo y Silas, estando en prisión, comenzaron a cantar… Dios descendió en la prisión. Yo quiero que Dios descienda hoy…
La persecución abre los Cielos.
Hechos 7.55-58 “55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon.”
El quebrantamiento abre los Cielos.
A veces, los Cielos no abren, a no ser que estemos quebrantados en oración, con el corazón rendido. Hay cosas que queremos de Dios, pero Él dice: “Todavía no, porque no estás quebrantado”.
Algunos de ustedes se van a encontrar con una ventana en movimiento, la cual es la única oportunidad para sus vidas, y tiene que ver con liberación o dignidad. Escoja mejor la liberación, porque Dios puede devolverle la dignidad.
Cuando cierra su corazón a algo que Dios quiere hacer, rechaza algo que Dios le quiere dar. Usted, quizás, no se puede ver como Dios lo ve, pero debe decir “Sí” a Él.
Es importante que nos pongamos de acuerdo con Dios. Si Él dice que usted es egoísta, dígale: “Sí”, porque no se lo está preguntando. Dios no lo puede ayudar si no se pone de acuerdo con Él, aun en contra de usted mismo.
¡Es tiempo de elevar nuestro corazón por encima de nuestra cabeza! Cuando usted se postra ante Dios (con la cabeza en el suelo), está poniendo su corazón por encima de su cabeza.
Josué 5.13-14 “13Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? 14Él respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?”
Hay cosas que usted no ha oído de Dios o que Él no le ha dicho porque todavía está de pie. Hay cosas que usted no podrá ver hasta que no esté en la posición correcta (con la cabeza abajo).
¡El reino de Dios necesita hombres quebrantados!
Cielos abiertos: es una atmósfera completamente abierta sobre su vida y su esfera de influencia. Hay muchas maneras de abrir los Cielos. Una manera clave es la obediencia.
Deuteronomio 28.1, 2 nos dice qué debemos hacer para abrir los Cielos:
Deuteronomio 28.1, 2 “1Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.”
Los Cielos se abren porque usted está aislado.
Después de haberse bautizado Jesús, los Cielos se abrieron.
Lucas 3.21 “21Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió.”
Cuando yo oro, los cielos se abren.
Los diezmos abren los Cielos.
Malaquías 3.10 “10Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
Cuando toda la iglesia trae todos sus diezmos, recibimos bendición.
La alabanza abre los Cielos. Cuando Pablo y Silas, estando en prisión, comenzaron a cantar… Dios descendió en la prisión. Yo quiero que Dios descienda hoy…
La persecución abre los Cielos.
Hechos 7.55-58 “55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon.”
El quebrantamiento abre los Cielos.
A veces, los Cielos no abren, a no ser que estemos quebrantados en oración, con el corazón rendido. Hay cosas que queremos de Dios, pero Él dice: “Todavía no, porque no estás quebrantado”.
Algunos de ustedes se van a encontrar con una ventana en movimiento, la cual es la única oportunidad para sus vidas, y tiene que ver con liberación o dignidad. Escoja mejor la liberación, porque Dios puede devolverle la dignidad.
Cuando cierra su corazón a algo que Dios quiere hacer, rechaza algo que Dios le quiere dar. Usted, quizás, no se puede ver como Dios lo ve, pero debe decir “Sí” a Él.
Es importante que nos pongamos de acuerdo con Dios. Si Él dice que usted es egoísta, dígale: “Sí”, porque no se lo está preguntando. Dios no lo puede ayudar si no se pone de acuerdo con Él, aun en contra de usted mismo.
¡Es tiempo de elevar nuestro corazón por encima de nuestra cabeza! Cuando usted se postra ante Dios (con la cabeza en el suelo), está poniendo su corazón por encima de su cabeza.
Josué 5.13-14 “13Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? 14Él respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?”
Hay cosas que usted no ha oído de Dios o que Él no le ha dicho porque todavía está de pie. Hay cosas que usted no podrá ver hasta que no esté en la posición correcta (con la cabeza abajo).
¡El reino de Dios necesita hombres quebrantados!
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