Hechos 3.6 “6Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy;
en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”
“Levántate y anda” es una orden. Muchos hombres están luchando en su caminar diario, sus rodillas están endebles, están cojos en algún área… El Espíritu Santo dice: “Levántate y anda”.
¿Cuáles son los problemas más comunes de los hombres, y cuáles sus causas y soluciones?
1. La falta de identidad: Consiste en saber quién es uno como persona, como individuo, quién es en el reino de Dios o dentro de la iglesia. Todos tenemos una identidad y un llamado. La falta de identidad trae miedo, envidia, celos, niñez espiritual permanente, lleva al hombre a mentir de continuo. La identidad la da el padre a los hijos, los afirma en quiénes son. En 30 años, Cristo nunca había ido a la guerra hasta que el Padre lo afirmó en su identidad.
Lucas 3.21-24 “21Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. 23Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí, 24hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José.”
Jesús fue el único ser humano que vivió en total obediencia al Padre. Pero el diablo puso una objeción...
La identidad es probada en la batalla del desierto. Las tres tentaciones van dirigidas a probar nuestra identidad. Debemos tener la revelación de que somos hijos de Dios. Jesús sabía que era hijo por la Palabra y por el Espíritu Santo.
Romanos 8.15, 16 “15Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”
Lucas 4.1 “1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.”
El hijo tiene identidad, privilegios, herencia, recursos, pero también, responsabilidades. La solución a la falta de identidad es tener revelación de la paternidad de Dios. Antes de ser algo en el ministerio y como persona, debo ser hijo.
¿Cuál es la revelación de la paternidad de Dios? Él es mi padre, yo soy su hijo, y Él me ama. Si has estado luchando con inseguridad, miedos, terror, baja autoestima, ahora mismo, ¡levántate y anda!
2. La falta de liderazgo: El hombre no está buscando de Dios; hay una falta de consagración, y las mujeres están tomando el control de la política. El hombre no asume su liderazgo porque no tiene un entendimiento claro de que es cabeza…
3. La pasividad: Es como una manta (sábana) que le ponen al hombre, el cual trae pereza, letargo, falta de acción, todo le da igual, nada lo motiva. La pasividad es un espíritu. Dios le quita la autoridad a aquellos que están pasivos. Si tú eres un Elí permisivo, Dios te quitará la autoridad.
La pasividad te amarra, pierdes el primer amor, la pasión… ¿Cuál es la causa de esta pasividad? Puede ser una maldición generacional. Yo te ordeno que te levantes. ¡Renuncia a la pasividad!
4. El amor al dinero y la codicia: Usted no tiene que ser rico para ser codicioso. La raíz de todos lo males es el amor al dinero (1 Timoteo 6.10, 11) Dios te da la suficiencia para que la disfrutes, pero la abundancia te la da para que la siembres en el Reino.
La solución a este problema se encuentra en Mateo 6.33 “33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
5. El machismo, el control y el ser un dictador: ¿Cuáles son las señales del machismo? El hombre machista nunca llora ni pide perdón porque él “nunca se equivoca”. No reconoce que está equivocado. Maltrata a su mujer con palabras, nunca se humilla ni se rebaja.
La solución a este problema está en: 1 Pedro 5.6 “6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.”
6. La ira y el enojo: A Juan (el discípulo de Jesús) le llamaban “Hijo del trueno”, por su carácter iracundo, pero fue transformado por el poder de Dios.
Efesios 4.26 “26Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.”
Las demandas en el Reino son mayores que las de la Ley. En la Ley, para hacer justicia se mataba físicamente. En el Reino, será culpable y expuesto al Infierno, porque usted puede matar en el corazón. No dejes que el día pase sin haber pedido perdón. Tú no puedes bendecir a alguien cuando estás enojado.
7. La inmoralidad sexual: Ser tentado es una cosa y tener una lucha constante es otra.
¿Qué dijo Jesús acerca de la inmoralidad sexual?
Mateo 5.27 “27Oíste que fue dicho no cometerás adulterio…” En la Ley, tenías que acostarte con la mujer para ser un adúltero. V.28 “pero cualquier que mira a una mujer para codiciarla…” Muchos están paralíticos por la codicia… buscando en Internet…
Las causas de la inmoralidad sexual pueden ser los abusos del pasado, las maldiciones generacionales. La solución está en el poder de la Gracia, que es la habilidad para lograr aquello que no podemos ser ni hacer en nuestras fuerzas. Para tener acceso a la gracia de Dios, necesitas la fe.
Tito 2.11 “11Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.”
La gracia de Dios se me es dada, por la fe, para decir “NO” al pecado. No podemos convertirnos en siervos del pecado. Tú escoges a quién quieres servir. Haz esta sencilla oración: “Espíritu de Dios, recibo el poder de tu gracia para decir NO al pecado”.
Gálatas 1.15 “15Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia.”
Por su gracia, rompió el poder de la herencia que venía por mi línea sanguínea. ¡Ya no soy esclavo de mi pasado! ¡Dios te apartó, te separó! Ya no eres un prisionero… hombre, ¡levántate y anda!
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